martes, 5 de abril de 2011

Abuso policial en Villa María contra periodista

Este parte de prensa fue llevado personalmente al diario con fecha 4 de abril,(firmado por Ariel Díaz empleado de mesa de entrada). El artículo 14 bis de la Constitución nacional defiende nuestro derecho a publicar ideas sin censura previa. Lo que denunciamos en VACAP son prácticas represivas y violentas diseñadas y ejecutadas en estado de derecho, por el poder político, económico, legislativo, judicial y policial mucho más que palabras o ideas, y ahora también de gendarmería, la cual ya ha detenido chicos de sectores populares.

Repudiamos la violentacion y abuso policial hacia Gabriel Correa ocurrida el jueves 7 de abril y nos solidarizamos con su lucha de denuncia testimoniada en el libro "TODO VALE: el despilfarro de los dineros pùblicos y la polìtica como mercado persa" y con sus derechos de ciudadano.

PARTE DE PRENSA

La semana anterior presenciamos como VACAP en la mañana del martes que tres móviles frente a la muni vieja detenían a dos jóvenes adolescentes con gorrita, la gente presente en el lugar se sorpendió por el operativo, incluso una mujer trabajadora social del área de vivienda receptó el pedido de ayuda de uno de los pibes, periodistas allí presentes registraron el hecho para dos radios locales.
LLega a VACAP semanalmente la información de gente del pueblo que continúan deteniendo por Código de faltas a mansalva, el estímulo es un pago o comisión a cada agente por chicos apresados con antecedentes, se paga más por ellos que por los chicos/jóvenes sin antecedentes.
Son más de 40 personas hacinadas en los calabozos de la UR8 todos los días, a las cuales no les llega la comida y bebida que sus familiares le acercan, los jóvenes son esposados, maltratados física y psíquicamente, lo que da cuenta de las políticas represivas y de seguridad diseñadas por los grupos de poder local
, que mantienen viva la" ética del mal"(según Alain Badiou) y la detención como bien de mercado, como formas de control social.
NO NATURALICEMOS ESTAS PRACTICAS ANTICONSTITUCIONALES, DENUNCIEMOS EN LA FISCALIA DE TURNO. TRIBUNALES AL LADO DE LA SEDE POLICIAL en la ciudad de VILLA MARIA- CBA.

VACAP

0353- 154099263- 154122130- 4526121

Visita al penal de Coronda

El miércoles 6 de Abril, integrantes de la Comisión Antirrepresiva por los Derechos Humanos de Rosario, estaremos en el penal de Coronda junto a los compañeros: Oscar Castelnovo de la Agencia Walsh, Lidia Pérez y Gabriel Orlando del Foro de Cárceles, compartiendo junto a Ciudad Interna y demás detenidos, la presentación de los libros “Intensidades de Mujer” escrito por presas del Penal de Ezeiza y “Esta vez decido yo” escrito por Olga Guzmán también presa en Ezeiza.

La jornada se extenderá luego para coordinar futuras actividades entre las cuales, está previsto el inicio de los talleres de Periodismo y Expresión que lleva adelante, en otros penales del país, el compañero Oscar Castelnovo.

Comisión Antirrepresiva por los Derechos Humanos Alineación a la derechaTeléfono de guardia: 0341 155 882788

http://cadhrosario.blogspot.com

lunes, 4 de abril de 2011

MICHEL FOUCAULT

Entrevista sobre la Prisión: El libro y su método

- Una de las preocupaciones de su libro es denunciar las lagunas de los estudios históricos. Por ejemplo señala que nadie ha hecho la historia del examen: nadie ha pensado en ello, pero resulta impensable que nadie lo haya pensado.

Los historiadores están, como los filósofos o los historiadores de la literatura, habituados a una historia de las cumbres. Sin embargo, actualmente, a diferencia de los otros, aceptan más fácilmente remover un material «no noble». La emergencia de este material plebeyo en la historia data de unos cincuenta años largos. Existen, pues, menos dificultades para entenderse con ellos. No oiréis jamás decir a un historiador lo que ha dicho alguien, cuyo nombre no importa, en una revista increíble, Raison présente, refiriéndose a Buffon y a Ricardo: Foucault no se ocupa más que de los mediocres.

- Cuando estudia la prisión parece que echa en falta un material, la existencia de monografías, por ejemplo, sobre ésta o aquélla prisión.

Actualmente se vuelve mucho a la monografía, pero a la monografía entendida no tanto como el estudio de un objeto particular, cuanto como un ensayo para hacer emerger los puntos donde un tipo de discurso se ha producido y se ha formado. ¿Qué sería hoy un estudio sobre una prisión o sobre un hospital psiquiátrico? Se han hecho centenas de ellos en el siglo XIX, más que nada sobre los hospitales, estudiando la historia de las instituciones, la cronología de los directores, qué sé yo... Actualmente, hacer la historia monográfica de un hospital, consistiría en utilizar el archivo de este hospital en el movimiento mismo de su formación, como un discurso que se está constituyendo, y mezclándose con el movimiento mismo del hospital, de las instituciones, actuando sobre ellas y reformándolas. Lo que se intentaría reconstruir es el entrecruzamiento del discurso en el proceso, en la historia. Un poco en la línea de lo que Faye hizo con el discurso totalitario.

La constitución de un corpus plantea un problema en el caso de mis investigaciones, pero un problema sin duda distinto del de la investigación lingüística, por ejemplo. Cuando se quiere hacer un estudio lingüístico, o el estudio de un mito, se está obligado a elaborar un corpus, definirlo y establecer los criterios de su constitución. En el dominio mucho más «vago» que estudio el corpus es en un cierto sentido indefinido: no se llegará nunca a constituir el conjunto de discursos existentes sobre la locura, incluso limitándose a una época y a un país determinado. Por lo que se refiere a la prisión, no tendría sentido limitarse a los discursos hechos sobre ella. Existen además los que provienen de la misma prisión, las decisiones, los reglamentos que son elementos constitutivos de la prisión, el mismo funcionamiento de la prisión que tiene sus estrategias, sus discursos no formulados, sus astucias que en último término no son de nadie pero que, sin embargo, son vividas, que aseguran el funcionamiento y la permanencia de la institución. Es todo lo que hay a la vez que recoger y que mostrar. Y el trabajo, a mi parecer, consiste sobre todo en hacer aparecer estos discursos en sus conexiones estratégicas en vez de constituirlos mediante la exclusión de otros discursos.

- Usted determina en la historia de la represión un momento central: el paso del castigo a la vigilancia.

Efectivamente. El momento en el que se ha apercibido que era, según la economía del poder, más eficaz y más rentable vigilar que castigar. Este momento corresponde a la formación, a la vez rápida y lenta, de un nuevo tipo de ejercicio del poder en el siglo XVIII y a comienzos del XIX. Todo el mundo conoce las grandes transformaciones, los reajustes institucionales que han hecho que cambiase el régimen político, la manera como han sido modificadas las delegaciones de poder en la misma cabeza del sistema de Estado. Pero cuando pienso en la mecánica del poder, pienso en su forma capilar de existencia, en el punto en el que el poder encuentra el núcleo mismo de los individuos, alcanza su cuerpo, se inserta en sus gestos, sus actitudes, sus discursos, su aprendizaje, su vida cotidiana. El siglo XVIII ha encontrado un régimen por así decir sináptico del poder, de su ejercicio en el cuerpo social. No por debajo del cuerpo social. El cambio de poder oficial ha estado ligado a este proceso pero a través de desniveles. Es un cambio de estructura fundamental el que ha permitido que se realice, con una cierta coherencia, esta modificación de los pequeños ejercicios del poder. Es cierto también que es el funcionamiento de este nuevo poder microscópico, capilar, el que ha presionado al cuerpo social para rechazar la corte, el personaje del rey. La mitología del soberano no era ya posible a partir del momento en el que una cierta forma de poder se ejercía en el cuerpo social. El soberano se convertía entonces en un personaje fantástico, monstruoso y arcaico a la vez.

Existe pues una correlación entre los dos procesos pero no una correlación absoluta. Han existido en Inglaterra las mismas modificaciones del poder capilar que en Francia. Pero allí, el personaje del rey, por ejemplo, ha sido desplazado a las funciones de representación en lugar de ser eliminado. No se puede, pues, afirmar que el cambio, a nivel de poder capilar, esté absolutamente ligado a los cambios institucionales a nivel de formas centralizadas de Estado.

- Usted demuestra que a partir del momento en el que la prisión se constituye bajo su forma de vigilancia, ha segregado su propio alimento, es decir, la delincuencia.

Mi hipótesis es que la prisión ha estado, desde sus comienzos, ligada a un proyecto de transformación de los individuos. Se tiene la costumbre de creer que la prisión era una especie de depósito de criminales, depósito cuyos inconvenientes se habrían manifestado con el uso de tal forma que se diría era necesario reformar las prisiones, hacer de ellas un instrumento de transformación de los individuos. Esto no es cierto: los textos, los programas, las declaraciones de intención están ahí. Desde el principio, la prisión debía ser un instrumento tan perfeccionado como la escuela, el cuartel o el hospital y actuar con precisión sobre los individuos.

El fracaso ha sido inmediato, y registrado casi al mismo tiempo que el proyecto mismo. Desde 1820 se constata que la prisión, lejos de transformar a los criminales en gente honrada, no sirve más que para fabricar nuevos criminales o para hundirlos todavía más en la criminalidad. Entonces, como siempre, en el mecanismo del poder ha existido una utilización estratégica de lo que era un inconveniente. La prisión fabrica delincuentes, pero los delincuentes a fin de cuentas son útiles en el dominio económico y en el dominio político. Los delincuentes sirven. Por ejemplo, en el provecho que se puede obtener de la explotación del placer sexual: es la puesta en funcionamiento, en el siglo XIX, del gran edificio de la prostitución, que ha sido posible gracias a los delincuentes, que han tomado el relevo entre el placer sexual cotidiano y costoso y la capitalización.

Otro ejemplo: todo el mundo sabe que Napoleón III tomó el poder gracias a un grupo constituido, al menos en los niveles más bajos, por delincuentes de derecho común. Basta ver el miedo y el odio que mostraban los obreros del siglo XIX a los delincuentes para comprender que habían sido utilizados contra ellos en las luchas políticas y sociales, en misiones de vigilancia, de sabotaje, para impedir o romper las huelgas, etc.

- En suma, los americanos en el siglo XX no han sido los primeros en utilizar la maffia para este tipo de trabajos.

En absoluto.

- Existía también el problema del trabajo penal: los obreros temían una concurrencia, un trabajo a bajo precio que habría arruinado su salario.

Posiblemente. Pero me pregunto si el trabajo penal no ha sido orquestado precisamente para lograr entre los delincuentes y los obreros estos malentendidos, tan importantes, para el funcionamiento general del sistema. Lo que temía enormemente la burguesía era esta especie de ilegalismo sonriente y tolerado que se conocía en el siglo XVIII. Es preciso no exagerar: los castigos en el siglo XVIII eran de una enorme dureza. Pero no es menos cierto que los criminales, al menos algunos de ellos, eran bien tolerados por la población. No existía una clase autónoma de delincuentes. Alguien como Mandrin era recibido por la burguesía, por la aristocracia y por el campesinado en los lugares por los que pasaba, y protegido por todos. A partir del momento que la capitalización puso entre las manos de la clase popular una riqueza investida, bajo la forma de materias primas, de maquinaria, de instrumentos, fue absolutamente necesario proteger esta riqueza. Porque la sociedad industrial exige que la riqueza esté directamente en las manos no de quienes la poseen sino de aquellos que permitirán obtener beneficios de ella trabajándola. ¿Cómo proteger esta riqueza? Mediante una moral rigurosa: de ahí proviene esta formidable capa de moralización que ha caído desde arriba sobre las clases populares del siglo XIX. Observad las formidables campañas de cristianización de los obreros de esta época. Ha sido absolutamente necesario constituir al pueblo en sujeto moral, separarlo pues de la delincuencia, separar claramente el grupo de los delincuentes, mostrarlos como peligrosos, no sólo para los ricos sino también para los pobres, mostrarlos cargados de todos los vicios y origen de los más grandes peligros. De aquí el nacimiento de la literatura policíaca y la importancia de periódicos de sucesos, de los relatos horribles de crímenes.

- Usted muestra que eran las clases pobres las principales víctimas de la delincuencia.

Y cuanto más víctimas eran de la delincuencia más miedo le tenían.

- Pero era en estas clases en donde se reclutaba a los delincuentes.

Sí, y la prisión ha sido el gran instrumento de reclutamiento. A partir del momento en que alguien entraba en la prisión, se ponía en marcha un mecanismo que le hacía infame; y cuando salía no podía hacer nada sino recaer en la delincuencia. Entraba necesariamente en el sistema que lo convertía en un rufián, un policía o un confidente de la policía. La prisión profesionalizaba. En lugar de tener como en el siglo XVIII sus bandas nómadas que recorrían el campo y que con frecuencia eran de un gran salvajismo, se pasa a este entorno delincuente bien cerrado, bien custodiado por la policía, medio esencialmente urbano, y que es de una utilidad política y económica nada despreciable.

- Usted señala, y con razón, que el trabajo penal tiene algo de específico: que no sirve para nada. Se pregunta entonces uno cuál es su papel en la economía general.

En su concepción primitiva, el trabajo penal no es el aprendizaje de un oficio determinado sino el aprendizaje de la virtud misma del trabajo. Trabajar en el vacío, trabajar por trabajar debía producir en los individuos la forma ideal de trabajador. Quimera posiblemente, pero que había sido perfectamente programada y definida por los Quáqueros en América (Constitución de las «workhouses») y por los holandeses. Después, a partir de 1835-40, está claro que no se buscaba reformar a los delincuentes sino reunirlos en un espacio bien definido, fichado, que pudiese ser un arma con fines económicos o políticos. El problema no era entonces enseñarles algo, sino por el contrario no enseñarles nada para estar seguros de que cuando saliesen de la prisión no podrían hacer nada. El carácter de banalidad del trabajo penal, ligado en su principio a un proyecto preciso, formará ahora parte de otra estrategia.

- ¿No piensa usted que hoy, y es un fenómeno curioso, se vuelve a pasar del plano de la delincuencia al plano de la infracción, del ilegalismo, haciendo así el camino inverso del que se hacía en el siglo X VIII?

Creo en efecto que la fuerte intolerancia de la población respecto al delincuente, que había intentado instaurar la moral y la política del siglo XIX, se está desmoronando. Se aceptan cada vez más ciertas formas de ilegalismos, de irregularidades. No solamente aquellas que eran aceptadas o toleradas otras veces, como las irregularidades fiscales o financieras, con las que la burguesía ha vivido y mantenido las mejores relaciones. Sino la irregularidad que consiste, por ejemplo, en robar un objeto en una tienda.

- Sin embargo, pese a que las primeras irregularidades fiscales y financieras hubiesen llegado a conocerse por todos, el sentimiento general respecto a las «irregularidades pequeñas» no se ha modificado. Hace algún tiempo una estadística de Le Monde comparaba el daño económico considerable de las primeras y el poco tiempo o años de prisión que les había correspondido de sanción, al daño económico débil de las segundas (comprendidas las irregularidades violentas tales como los atracos) y el número considerable de años de prisión con que habían sido sancionados sus autores. El artículo manifestaba un sentimiento de escándalo ante tal disparidad.

Es una cuestión delicada, que es actualmente el objeto de discusiones en los grupos de antiguos delincuentes. Es cierto que en la conciencia de las gentes, pero también en el sistema económico actual, un cierto margen de ilegalismo aparece como poco costoso y perfectamente tolerable. En América, se sabe que el atraco es un riesgo permanente, corrido por los grandes almacenes. Se tasa más o menos lo que cuesta y uno se apercibe que el costo de una vigilancia y de una protección eficaz sería demasiado elevado, en consecuencia no sería rentable. Se deja hacer. Los seguros cubren, todo ello forma parte del sistema.

Frente a este ilegalismo, que parece extenderse actualmente, ¿nos enfrentamos a una puesta en cuestión de la línea divisoria de la infracción tolerable y tolerada y la delincuencia infamante, o a un simple alto el fuego del sistema, que conociendo su solidez, puede aceptar en sus márgenes ciertas cosas que, en el fondo, no lo comprometen en absoluto? Existe también, sin duda, un cambio en la relación que las gentes tienen con la riqueza. La burguesía no tiene respecto a la riqueza este apego de propiedad que tenía en el siglo XIX. La riqueza ya no es lo que se posee sino aquello de lo que se disfruta. La aceleración en el flujo de la riqueza, sus capacidades cada día mayores de circulación, el abandono del atesoramiento, la práctica del endeudamiento, la disminución de la cantidad de fincas en la fortuna, hacen que el robo no parezca a la gente más escandaloso que el desfalco o el fraude fiscal.

- Hay además otra modificación: el discurso sobre la delincuencia simple condena en el siglo XIX («roba porque es malo») se convierte actualmente en explicación («roba porque es pobre») y también: es más grave robar cuando se es rico que cuando se es pobre.

Existe eso. Y si no existiera más que eso se podría estar tranquilo y optimista. Pero, ¿no existe mezclado con todo esto un discurso explicativo que encierra un cierto número de peligros? Roba porque es pobre, pero vosotros sabéis bien que todos los pobres no roban. Entonces, para que éste robe, algo hay en él que no funciona bien. Este algo es su carácter, su psiquismo, su educación, su inconsciente, su deseo. De un golpe, el delincuente es reenviado de una tecnología penal, la de la prisión, a una tecnología médica, si no la del manicomio, al menos la de estar bajo el cuidado de personas responsables.

- También la relación que usted establece entre técnica y represión penal y médica corre el riesgo de escandalizar a algunos.

Sabe usted, hace quince años todavía se llegaba quizá a escandalizar diciendo cosas como éstas. He advertido que incluso hoy los psiquiatras no me han perdonado la Historia de la locura. Todavía no hace quince días que he recibido una carta insultándome. De todas formas pienso que este tipo de análisis, aunque pueda producir alguna herida, sobre todo a los psiquiatras que arrastran desde hace tiempo su mala conciencia, es actualmente mejor admitido.

- Usted muestra que el sistema médico ha sido siempre el auxiliar del sistema penal, incluso hoy el psiquiatra colabora con el juez, con el tribunal, con la prisión. Para ciertos médicos más jóvenes, que han intentado liberarse de estos compromisos, este análisis es probablemente injusto.

Quizá. Por otra parte no he hecho en Vigilar y castigar sino poner algunos jalones. Preparo actualmente un trabajo sobre exámenes periciales psiquiátricos en materia penal. Publicaré historiales, algunos de los cuales se remontan al siglo XIX, pero otros son más contemporáneos, y son realmente terroríficos.

- Usted distingue dos delincuencias: la que termina en la policía, y la que se pierde en la estética, Vidocq y Lacenaire.

Mi análisis termina hacia los años 1840 que me parecían muy significativos. Es en este momento cuando comienza el largo concubinato de la policía y de la delincuencia. Se ha hecho el primer balance del fracaso de la prisión, se sabe que la prisión no reforma, sino que por el contrario fabrica delincuencia y delincuentes, y éste es el momento en que se descubren los beneficios que se pueden obtener de esta fabricación. Estos delincuentes pueden servir para algo aunque no sea más que para vigilar a los delincuentes. Vidocq es representativo de ello. Viene del siglo XVIII, del período revolucionario e imperial en el que ha sido contrabandista, un poco rufián, desertor. Formaba parte de esos nómadas que recorrían las ciudades, los campos, los ejércitos, circulaban. Criminalidad viejo estilo. Después fue absorbido por el sistema. Fue a presidio, y salió convertido en confidente de la policía, pasó a policía y últimamente a jefe de servicios de seguridad. El es, simbólicamente, el primer gran delincuente que ha sido utilizado como delincuente por el aparato de poder.

En cuanto a Lacenaire, es la señal de otro fenómeno diferente pero ligado al primero: el del interés estético, literario que se comienza a dar al crimen, la heroización estética del crimen. Hasta el siglo XVIII, los crímenes no eran heroizados más que de dos modos: un modo literario cuando se trataba de los crímenes de un rey y porque eran los crímenes del rey, o un modo popular que se encuentra en las «hojas sueltas», las coplas, que cuentan las fechorías de Mandrin o de un asesino famoso. Dos géneros que no se comunicaban en absoluto. Hacia 1840 aparece el héroe criminal, héroe ya que criminal que no es ni aristócrata ni popular. La burguesía se proporciona sus propios héroes criminales. Esto sucede en el mismo momento en que se produce esta ruptura entre los criminales y las clases populares: el criminal no debe ser un héroe popular sino un enemigo de las clases pobres. La burguesía por su parte constituye una estética en la que el crimen ya no es más popular sino una de esas bellas artes de la que solamente ella es capaz. Lacenaire es el tipo de este nuevo criminal. Es de origen burgués o pequeño-burgués. Sus padres han fracasado en los negocios pero él ha sido bien educado, ha ido al colegio, sabe leer y escribir. Esto le ha permitido jugar en su medio un papel de líder. La forma como habla de los otros delincuentes es característica: esas bestias brutas, cobardes y torpes. Lacenaire, él, era el cerebro lúcido y frío. Se constituye así el nuevo héroe que ofrece todos los signos y prendas de la burguesía. Esto va a conducirnos a Gaborian, y a la novela policíaca en la que el criminal pertenece siempre a la burguesía. En la novela policíaca nunca un criminal es popular. El criminal es siempre inteligente, juega con la policía una especie de juego de igualdad. Lo gracioso es que, en la realidad, Lacenaire era lamentable, ridículo, torpe. Había soñado siempre con matar, pero no llegaba a hacerlo. La única cosa que sabía hacer era chantajear a los homosexuales con los que ligaba en el «bois de Boulogne». El único crimen que había cometido fue el de un viejecillo con el que había hecho algunas cochinadas en la prisión. Falto un pelo para que Lacenaire no fuese liquidado por sus compañeros de detención en La Force porque le echaban en cara, sin duda con razón, ser un confidente.

- Cuando usted dice que los delincuentes son útiles, ¿no se puede pensar que con mucho la delincuencia forma parte más de la naturaleza de las cosas que de la necesidad político-económica? Ya que se podría pensar que, para una sociedad industrial, la delincuencia es una mano de obra menos rentable que la mano de obra obrera.

Hacia los años 1840, el paro, el empleo a medio tiempo son una de las condiciones de la economía. La mano de obra sobraba. Pero pensar que la delincuencia forma parte del orden de las cosas, forma sin duda parte de la inteligencia cínica del pensamiento burgués del siglo XIX. Era necesario ser tan ingenuo como Baudelaire para imaginarse que la burguesía es tonta y gazmoña. Es inteligente y cínica. Basta leer lo que decía sobre sí misma, y mucho mejor, sobre los demás. La sociedad sin delincuencia. ¡Con ello se soñó a finales del siglo XVIII. Y -después, inmediatamente, pfft! La delincuencia era demasiado útil para que se pudiera soñar algo tan tonto y tan peligroso como una sociedad sin delincuencia. Sin delincuencia, no hay policía. ¿Qué es lo que hace tolerable la presencia de la policía, el control policial a una población si no es el miedo al delincuente? Usted habla de una suerte prodigiosa. Esta institución tan reciente y tan pesada de la policía no se justifica más que por esto. Si aceptamos entre nosotros a estas gentes de uniforme, armadas, mientras nosotros no tenemos el derecho de estarlo, que nos piden nuestros papeles, que rondan delante de nuestra puerta, ¿cómo sería esto posible si no hubiese delincuentes? ¿Y si no saliesen todos los días artículos en los periódicos en los que se nos cuenta que los delincuentes son muchos y peligrosos?

- Usted es muy duro con la criminología, con su «discurso chismoso», con su «cantinela».

¿Ha leído usted alguna vez textos de criminólogos? Es para cortarse el cuello. Y lo digo con asombro, no con agresividad, porque no termino de comprender cómo este discurso de la criminología ha podido quedar en eso. Uno tiene la impresión de que el discurso de la criminología tiene una utilidad tal, es exigido tan fuertemente y se hizo tan necesario para el funcionamiento del sistema, que no tuvo siquiera la necesidad de darse una justificación teórica, y ni siquiera una coherencia, un armazón. Es totalmente utilitario. Y pienso que es necesario buscar por qué un discurso «sabio» ha sido considerado indispensable para el funcionamiento de la penalidad en el siglo XIX. Ha sido considerado necesario gracias a esta coartada, que funciona desde el siglo XVIII, y según la cual si se impone un castigo a alguien no es para castigarlo por lo que ha hecho, sino para transformarlo en lo que es. A partir de entonces, juzgar penalmente es decirle a alguien: se te va a cortar la cabeza, o se te va a meter en prisión, o simplemente, se te va a imponer una multa porque has hecho esto y aquello, es un acto que no tiene ninguna significación. Desde que se suprime la idea de venganza, que era en otro tiempo el hecho del soberano, del soberano atacado en su misma soberanía por el crimen, la punición no puede tener significación más que en una tecnología de la reforma. Y los jueces, ellos mismos, sin quererlo y sin darse cuenta incluso, han pasado poco a poco de un veredicto que contenía todavía connotaciones punitivas a un veredicto que no puede justificarse, según ellos mismos dicen, más que a condición de que sea transformador del individuo. Pero los instrumentos que se les han dado, la pena de muerte, el presidio, hoy la detención o la reclusión, se sabe bien que no los transforman, de ahí la necesidad de pasar la mano a gentes que van a tener, sobre el crimen y los criminales, un discurso que podrá justificar las medidas en cuestión.

- En suma, el discurso criminológico, ¿es solamente útil para dar una apariencia de buena conciencia a los jueces?

Sí, o más bien indispensable para permitir juzgar.

En su libro sobre Pierre Riviére, es un criminal el que habla, y quien escribe. Pero, a diferencia de Lacenaire, ha ido hasta el final en su crimen. Antes de nada, ¿cómo encontró ese texto sorprendente?

Por casualidad. Buscando sistemáticamente exámenes periciales médico-legales, psiquiátricos, en plan penal, en las revistas de los siglos XIX y XX.

- Porque es rarísimo que un campesino iletrado, o muy poco letrado, se ponga a escribir así cuarenta páginas para explicar y contar su crimen.

Es una historia absolutamente extraña. Se puede, no obstante, decir, y ello me ha sorprendido, que en esas circunstancias escribió su vida, sus recuerdos, lo que le había sucedido, constituía una práctica de la que existen bastante testimonios precisamente en las prisiones. Un tal Appert, uno de los primeros filántropos que recorrió cantidad de presidios y prisiones, ha hecho escribir a los detenidos sus memorias, de las que publicó algunos fragmentos. En América se encuentran médicos y jueces que hacen lo mismo. Era el síntoma de una gran curiosidad respecto a estos individuos a los que se quería transformar, y para su transformación era preciso procurarse un cierto saber, una cierta técnica. Esta curiosidad por el criminal no existía en absoluto en el siglo XVIII, en el que se trataba simplemente de saber si el inculpado había hecho realmente aquello que se le imputaba. Establecido esto, la tarifa estaba fijada. La cuestión, ¿quién es este individuo que ha cometido este crimen? es una cuestión nueva. No basta, sin embargo, para explicar la historia de Pierre Riviére. Porque Pierre Riviére, lo dice claramente, había querido comenzar a escribir su memoria antes de cometer el crimen. Nosotros no quisimos en absoluto hacer en este libro un análisis psicológico, psicoanalítico o lingüístico de Pierre Riviére, sino mostrar la maquinaria médica y judicial que rodea la historia. Acerca del resto, dejamos el cuidado de hablar a los psicoanalistas y a los criminólogos. Lo que es asombroso, es que este texto que los había dejado sin voz en su época, los ha dejado hoy en el mismo mutismo.

- He encontrado en la Historia de la locura una frase en la que usted dice que conviene «desprender las cronologías y las sucesiones históricas de toda perspectiva de progreso».

Es algo que debo a los historiadores de las ciencias. Tengo esta precaución metodológica, este escepticismo radical, pero sin agresividad, que tiene por principio no tomar el punto en el que nos encontramos como el resultado de un progreso que precisamente se tendría que reconstruir en la historia, tener respecto a nosotros mismos, a nuestro presente, a lo que somos, al aquí y al ahora, este escepticismo que impide que se suponga qué es mejor o qué es más. Lo cual no excluye que se intente reconstruir procesos generativos, sino que se haga sin cargarlos de una positividad, de una valoración.

- Mientras que la ciencia ha partido largo tiempo del postulado que la humanidad progresaba.

¿La ciencia? Más bien la historia de la ciencia. Y yo no digo que la humanidad no progrese. Digo que es un mal método plantearse el problema: ¿cómo ha sido posible que hayamos progresado? El problema es ¿cómo sucede esto? Y lo que pasa ahora no es necesariamente mejor ni más elaborado, o más lúcido de lo que pasó otras veces.

- Sus investigaciones tratan de cosas banales o banalizadas porque no son vistas. Por ejemplo, estoy sorprendido de que las prisiones estén en las ciudades y nadie las vea. O que citando se las ve, se pregunta distraídamente si se trata de una prisión, de una escuela, de un cuartel o de un hospital sin más. El suceso ¿no es hacer visible aquello que nadie ve?

O también de una cierta manera estudios muy minuciosos como la situación del régimen fiscal y del campesinado en el Bas-Languedoc entre 1880 y 1882, fenómeno capital que nadie veía, del mismo modo que la prisión.

En un sentido, la historia ha sido siempre hecha de ese modo. Mostrar lo que no se veía debido quizás a que se utilizaba un instrumento de ampliación, y que en lugar de estudiar las instituciones de la monarquía entre el siglo XVI y el final del XVIII, se puede estudiar perfectamente la institución del Consejo desde arriba entre la muerte de Enrique IV y la llegada de Luis XIII. Se ha permanecido en el mismo dominio del objeto pero éste se ha agrandado. Pero hacer ver lo que no se veía puede ser cambiar de nivel, dirigirse a un nivel que hasta entonces no era pertinente históricamente, que no tenía ninguna valoración, ni moral, ni estética, ni política, ni histórica. Hoy día es evidente que la manera de tratar a los presos forma parte de la historia de la razón. Pero esto no lo era tanto hace cincuenta años, cuando la historia de la razón era Platón, Descartes, Kant, o aun Arquímides, Galileo y Newton.

- De todos modos hay entre razón y sinrazón un juego de espejos, una antinomia simple, que no existe cuando usted escribe: «se hace la historia de las experiencias sobre los ciegos de nacimiento, los niños lobo, o la hipnosis. Pero, ¿quién hará la historia más general, más borrosa, más determinante también del examen?... pues en esta fina técnica todo un dominio del saber, todo un tipo de poder se encuentran comprometidos».

De forma general, los mecanismos de poder nunca han sido muy estudiados en la historia. Han sido estudiadas las personas que detentaban el poder. Se trataba de la historia anecdótica de los reyes, de los generales. A ésta se le ha opuesto la historia de los procesos, de las infraestructuras económicas. A su vez a ésta se ha opuesto una historia de las instituciones, es decir, aquello que se considera como superestructura en relación a la economía. Ahora bien, el poder en sus estrategias, a la vez generales y afinadas, en sus mecanismos, nunca ha sido muy estudiado. Una cosa que ha sido aún menos estudiada, es el conjunto de relaciones entre el poder y el saber, las incidencias del uno sobre el otro. Se admite, es una tradición del humanismo, que desde que se toca al poder se cesa de saber: el poder vuelve loco, los que gobiernan son ciegos. Y sólo aquellos que están alejado del poder, que no están en absoluto ligados a la tiranía, que están encerrados con su estufa, en su habitación, con sus meditaciones, éstos únicamente pueden descubrir la verdad.

Ahora bien, tengo la impresión de que existe, y he intentado mostrarlo, una perpetua articulación del poder sobre el saber y del saber sobre el poder. No basta con decir que el poder tiene necesidad de éste o aquél descubrimiento, de ésta o aquélla forma de saber, sino que ejercer el poder crea objetos de saber, los hace emerger, acumula informaciones, las utiliza. No puede comprenderse nada del saber económico si no se sabe cómo se ejercía, en su cotidianeidad, el poder, y el poder económico. El ejercicio del poder crea perpetuamente saber e inversamente el saber conlleva efectos de poder. El mandarinato universitario no es más que la forma más visible, la más esclerotizada, y la menos peligrosa de esta evidencia. Se necesita ser bien ingenuo para imaginar que en el mandarín universitario culminan los efectos de poder ligados al saber. Más que en el personaje del viejo profesor, se encuentran en otra parte, difusos, anclados, peligrosos de otra manera.

El humanismo moderno se equivoca, pues, estableciendo esta división entre saber y poder. Están integrados, y no se trata de soñar un momento en el que el saber no dependería más del poder, lo que es una forma de reconducir bajo forma utópica el mismo humanismo. No es posible que el poder se ejerza sin el saber, es imposible que el saber no engendre poder. «Liberemos la investigación científica de las exigencias del capitalismo monopolista»: es posiblemente un excelente slogan pero no será nunca más que un slogan.

- Usted parece tener una cierta distancia respecto a Marx y al marxismo, esto le ha sido ya reprochado a propósito de la Arqueología del saber.

Sin duda. Pero hay también por mi parte una especie de juego. Me sucede con frecuencia citar frases, conceptos, textos de Marx, pero sin sentirme obligado a adjuntar la pequeña pieza identificadora que consiste en hacer una cita de Marx, en poner cuidadosamente la referencia a pie de página y acompañar la cita de una reflexión elogiosa. Mediaciones gracias a las cuales uno será considerado como alguien que conoce a Marx, que reverencia a Marx y se verá honrado por las revistas llamadas marxistas. Yo cito a Marx sin decirlo, sin ponerlo entre comillas, y como no son capaces de reconocer los textos de Marx, paso por ser alguien que no cita a Marx. ¿Un físico cuando hace física, siente la necesidad de citar a Newton o a Einstein? Los utiliza, no tiene necesidad de comillas, de notas a pie de página o de aprobación elogiosa que pruebe hasta qué punto es fiel al pensamiento del Maestro. Y como los otros físicos saben lo que hizo Einstein, lo que ha inventado, demostrado, lo reconocen al paso. Es imposible hacer historia actualmente sin utilizar una serie interminable de conceptos ligados directa o indirectamente al pensamiento de Marx y sin situarse en un horizonte que ha sido descrito y definido por Marx. En caso límite se podría uno preguntar qué diferencia podría haber entre ser historiador y ser marxista.

- Para parafrasear a Astruc diciendo: el cine americano, este pleonasmo, se podría decir: el historiador marxista, este pleonasmo.

Aproximadamente. Y es en el interior de este horizonte general definido y codificado por Marx que comienza la discusión. Con aquellos que van a declararse marxistas porque juegan esta especie de regla de juego que no es la del marxismo sino de la comunistología, es decir, definida por los partidos comunistas que señalan la manera cómo se debe utilizar a Marx para ser, por ellos, declarado marxista.

- Y ¿qué pasa con Nietzsche? Estoy sorprendido por su presencia difusa, pero cada día más fuerte, y finalmente en oposición a la hegemonía de Marx, en el pensamiento y el sentimiento con temporáneos desde hace una decena de años.

Ahora, permanezco mudo cuando se trata de Nietzsche. Cuando era profesor hice con frecuencia cursos sobre él, pero hoy no lo haría. Si fuese pretencioso, pondría como título general a lo que hago: genealogía de la moral.

Nietzsche es el que ha dado como blanco esencial, digamos al discurso filosófico, la relación de poder. Mientras que para Marx, era la relación de producción. Nietzsche es el filósofo del poder, pero que ha llegado a pensar el poder sin encerrarse en el interior de una teoría política para hacerlo.

La presencia de Nietzsche es cada día más importante. Pero me cansa la atención que se le presta para hacer sobre él los mismos comentarios que se hacen o se harían sobre Hegel o Mallarmé. Yo, las gentes que amo, las utilizo. La única marca de reconocimiento que se puede testimoniar a un pensamiento como el de Nietzsche es precisamente utilizarlo, deformarlo, hacerlo chirriar, gritar. Mientras tanto, los comentaristas se dedican a decir, si se es o no fiel, cosa que no tiene ningún interés.

Entretien sur la prison: Le livre et sa methode.

Revista Magazine Littéraire, n.° 101, junio 1975. Págs. 27-33.

Ediciones Espíritu Libertario

Santiago de Chile – América del Sur

Web Site: www.EdicionesEspirituLibertario.cl

E-mail: ediciones.espiritu.libertario@gmail.com

jueves, 31 de marzo de 2011

Coqui Contreras denuncia abandono de persona en la UP 1 Córdoba

Una vez más nuestra compañera Coqui Contreras, encarcelada en la unidad penitenciaria nº 1, de barrio San Martín, denuncia a las autoridades penitenciarias, por abandono de persona.
El día 29 recurre al poder judicial, para exigirle a las autoridades de la unidad penal de barrio San Martín, donde está encarcelada, que cumplan con las leyes.
Una de las leyes que no cumplen es la Ley Nacional de sida, que obliga al estado a brindar un tratamiento integral a las personas que viven con vih/sida, y entre estas cosas esta entregar los antirretrovirales completos para todo el mes y no fraccionados para 10 días, como se los entregaron. Desde diciembre no recibe un control de su médico infectólogo, porque el servicio penitenciario no le saca turno. Aparte ya perdió dos turnos para realizarse un análisis de carga viral ( imprescindible para saber la efectividad de las terapias, y la evolución de la paciente ).
En la última consulta con su infectólogo, este le recetó una crema para los eczemas que tiene en todo su cuerpo, el servicio penitenciario sólo debe que ir a retirarla del hospital Clínicas, pero nunca fueron a buscarla, a cambio le ofrecieron otra que había en el hospital del penal, reemplazo que agravó el estado de su piel.
En su denuncia también exige el cumplimiento del artículo 18 de la Constitución Nacional, que dice que las cárceles del país serán sanas y limpias, para seguridad y no para castigo de los reos...claro que esto se contradice un poco con todas su experiencias, sobre toda con una que vivió mientras se duchaba, y recibió una lluvia de orina y materia fecal, procedente del baño de arriba. Los caños están rotos y las cloacas no funcionan hace años, y también hace años que prometen arreglarlos.
También reclama por la vigencia de la ley de ejecución de la pena privativa de la libertad, sobretodo por el artículo nueve de la ley 24660, que dice la ejecución de la pena estará exenta de tratos crueles, inhumanos o degradantes...
Esta compañera a pasado toda su condena peleando por su salud, por su dignidad, igualmente en varias oportunidades su vida a corrido riesgo, una de ellas fue cuando teniendo 18 CD4
( su organismo no tenía defensas ) la llevaron a las celdas de castigo, en pleno invierno.
Pero no podemos pensar que esto le pasa solamente a Coqui esto le sucede sistemáticamente a todsx lxs presxs, se les obstaculiza el acceso a la salud y en el caso de las personas enfermas se convierte en una muerte segura, muertes siempre silenciadas.
No hay adherencia al tratamiento, dice el estado, y la carga se vuelca a lxs presxs. Se lxs responsabiliza por sus muertes.
Las personas encarceladas, que viven con vih/sida, sufren un reagravamiento no solo de su enfermedad, por falta de interés en ellas, sino también una verdadera victimización del sistema penal, por el agravamiento de las condiciones de detención.
Se las trata como si fuesen ex personas.
Todo esto no es el resultado de olvidos, ni omisiones.
No es incompetencia.
Y cuando se repiten una y otra vez, dejan de ser hechos graves, para convertirse en crímenes del estado.
A Coqui le falta poco tiempo para recuperar la libertad, y ella intenta a toda costa sobrevivir.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Córdoba: Concejo reconocerá taller de internos


Sociedad -ULTIMAS NOTICIAS
18:00 | Miércoles 30 de Marzo de 2011

El Concejo Deliberante de la Ciudad de Córdoba declarará mañana como proyecto de interés municipal el taller de serigrafía “2 conjuros”. Se trata de un trabajo creado por la Escuela Alegría Ahora y el colectivo "El Hombre Amarillo”, compuesto por un grupo de artistas plásticos que cumplen condena en distintas cárceles de Córdoba.

Por iniciativa de la concejal Laura Ortiz, a las 10.30 el cuerpo legislativo entregará esta mención a las referentes del movimiento.

2 conjuros es un taller de serigrafía que realiza diseños e impresiones sobre distintos materiales y apuesta a ser una alternativa de trabajo digno para los internos que salen en libertad. Para ello necesitan consolidar la producción y comercialización de sus productos, para hacer posible el sueño mayor que es montar un taller afuera del penal. Desde ese lugar esperan acceder a la posibilidad de realizar su trabajo y poder vivir de el. Vale destacar que con la compra de estos productos seEnlace está favoreciendo a la libertad y al sueño de un grupo de personas que apuestan al arte como forma de vida y expresión.

Estos productos se venden los domingos en el Paseo de las Artes en calle Belgrano y Achával Rodríguez. Para adquirirlos fuera de este ámbito o colaborar, comunicarse con Mónica Lungo al 156 57 1564 ó al mail proyecto2conjuros@gmail.com.

Fuente: http://roonic.com/results.php?sa=Search&cx=partner-pub-0345395751421741%3A8a2tms-fdo7&cof=FORID:10&ie=UTF-8&q=la+ma%C3%B1ana+de+cordoba

Denuncia de la Red de Derechos Humanos de Corrientes

(AW) Este organismo, coordinado por nuestra compañera Hilda Presman, que integra la Coordinadora Anticarcelaria, elaboró un Informe sobre la gravedad de la situación de las prisiones en la provincia. Tanto al Defensor del Pueblo como al ministro de Gobierno y Justicia les llegó la denuncia que el poder promovió desde las más altas esferas del Estado.

La Red de Derechos Humanos y otros organismos civiles han venido señalando graves falencias en el sistema penitenciario, algunas de carácter estructural. No es novedad una situación de hacinamiento en los pabellones y carencias esenciales en los diferentes centros de reclusión producto de lo mismo: la superpoblación.
Asimismo, La Red juzga que la situación "es crítica en las cárceles donde las condiciones materiales de alojamiento y el régimen aplicado contravienen las reglas mínimas que garantizan los derechos de los reclusos, adoptadas en el Primer Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente, celebrado en Ginebra en 1955".
El organismo cita que según las normas "los lugares de alojamiento de detenidos deberían ser considerados en función al cubaje mínimo por interno, a las condiciones de aireación, de iluminación, de calefacción, de sanidad, a la cantidad de camas, de seguridad para el descanso, de contacto diario al aire libre con posibilidad de desplazamiento, de acceso al servicio médico, al sistema educativo, trabajo y a la alimentación adecuada".
Ninguna de estas condiciones están garantizadas por el estado provincial, asegura la Red.
A su vez, indica que “el agravamiento a las condiciones de detención en lo que concierne a la situación edilicia y ya ha dado lugar a un requerimiento del propio Superior Tribunal de Justicia sin que hasta el momento se hayan producido variantes significativas".
La organización de ayuda social describe un estado carcelario en emergencia y afirma que en estas condiciones se vulnera "el derecho a la vida y a la dignidad, no solo de las personas privadas de su libertad, derechos fundamentales que el poder público tiene obligación de respetar y proteger sino también el de sus familiares y allegados".-

Red de Derechos Humanos de Corrientes

24 de marzo por Ciudad Interna

A continuar con la lucha

(AW) "A 35 años de la dictadura más trágica de nuestro país, Ciudad Interna quiere reivindicar la lucha de los más de 30.000 compañeros torturados y desaparecidos. Como siempre lo decimos en este espacio, los mecanismos de tortura no han desaparecido, sino que se mantienen intactos y mucho más sofisticados y en manos del estado y del personal penitenciario que es un resabio de aquellas oscuras épocas. Y continúan con aquellos métodos aberrantes, con la tortura y el asesinato de miles de compañeros que se viene cargando el estado desde la vuelta de la “democracia “en las cloacas institucionales como son las cárceles e institutos". Así lo evalúan los compañeros.

Creemos que la lucha de aquellos miles de compañeros torturados y desaparecidos es un ejemplo a seguir, que debemos fortalecernos en este camino que un día emprendimos y no bajar los brazos, porque sabemos que es difícil pero no imposible, que es necesario cambiar este sistema injusto de opresores y oprimidos y de la mala distribución de las riquezas, que lo único que hace es generar cada vez mas pobres y excluidos.
Ellos lucharon por una causa justa: un mundo distinto, nosotros desde este lugar seguiremos su camino, como los tiempos lo requieren. Porque sabemos y no nos cansamos de repetir que el terrorismo de estado no desapareció, basta solo con mirar los últimos episodios en la cárcel de Mendoza para saber que no estamos mintiendo. Una simple placa en la puerta de esta unidad donde dice “Nunca mas” no hace diferencia entre la realidad vivida en el penal de Mendoza y la vivida en este penal, en lo único que cambian es en que allá las filmaron y se hizo público y acá no, pero son hechos cotidianos y hasta parecen normales (mas en los calabozos de castigos, mas conocidos como buzones).
Estos hechos siguen ocurriendo en este lugar y mientras esto siga pasando, nosotros seguiremos en pie de lucha y haciéndolos de público conocimiento, para que la gente tome conciencia y digan de una vez por todas y para siempre

NUNCA MAS…TERRORISMO DE ESTADO. 30.000 COMPAÑEROS DESAPARECIDOS PRESENTES!

Hasta la victoria siempre compañeros
Su lucha es nuestra lucha

Ciudad Interna

24 de marzo

¿Y los 70 mil?

(AW) "En este 24 de marzo, busqué en todos los discursos y en todos los documentos de las organizaciones políticas y sociales, que alguien se acordara de ellxs, de lxs 70 mil desaparecidxs de hoy, de lxs secuestradxs, lxs encerradxs, lxs desechadxs, de lxs muertxs vivxs, lxs siempre olvidadxs", interpela Revol desde Córdoba, compañera de la Coordinadora Anticarcelaria, en referencia a todos los privados de libertad en la Argentina.

Una vez mas olvidadxs, no sólo por el estado, que lxs abandonó desde que nacieron, sino olvidadxs por lxs que dicen defender los derechos de las personas, y por lxs revolucionarixs, que juzgan con los valores morales de la burguesía (que sobretodo defiende la propiedad privada), y deciden para quienes son los derechos humanos y para quienes no. Las organizaciones mas jugadas, se pronuncian por la libertad de lxs presxs políticos, pero siempre aclarando que por lxs presxs "políticos", y algunas otras se atreven a poner la palabra "cárcel" en sus documentos, pero nada más que eso, no pidan más.
Y en las cárceles, hay malos tratos, tortura y muertes todos los días, con la complicidad del poder judicial y de todo el estado.
Las cárceles de hoy siguen siendo igual que durante la dictadura, y que antes de la dictadura, su régimen siempre fue dictatorial, porque las cárceles de Argentina están militarizadas.
Es como las necesita el estado, para diciplinar a lxs que se revelan, a lxs que no soportan el hambre, la miseria, y la explotación en silencio.
Las cárceles son depósitos de seres humanos, donde las personas pierden los pocos derechos que tenían, hasta el derecho a la vida, donde se las somete al castigo, para que entiendan que no tienen ningún poder.
Se apropian de sus vidas, sometiéndolas a la esclavitud, a la denigración, al aniquilamiento.
Las organizaciones que marcharon el 24, casi todas queriendo formar parte de la estafa electoral, queriendo ser co participes necesarios de los crímenes del estado. Disputando quien tenía más gente, todas ya en campaña.
Estas organizaciones están convencidas que lxs violentxs, lxs que roban y asesinan son lxs que están en las cárceles.
Están convencidas que el terrorismo de estado ha terminado.
Y sin embargo el estado sigue asesinando dentro de las cárceles y fuera de las cárceles a lxs más pobres. En vez de eliminar la pobreza elimina lxs pobres.
Este horror no se puede ignorar.

LAS CÁRCELES DESMIENTEN LA VIGENCIA DE LOS DERECHOS HUMANOS !!!
NO GUARDEMOS LA LUCHA DE LXS COMPAÑERXS DESAPARECIXS EN LA DICTADURA EN UN MUSEO, LEVANTEMOS SUS BANDERAS !!!

Preocupan las "dramáticas condiciones" en cárceles y comisarías bonaerenses

(AW) "La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó su preocupación por "las dramáticas condiciones en que se encuentran las personas privadas de libertad" en las cárceles y comisarías de la provincia de Buenos Aires, constatadas por el Relator para las personas privadas de libertad, Rodrigo Escobar Gil, en la visita que realizó al país en junio de 2010", informó la Comisión por la Memoria". Papelón del envíado de Sciolí, ausencia del gobierno nacional.

En la audiencia realizada días atrás en la sede de la CIDH en Washington, representantes de la Comisión por la Memoria (CPM) y del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) presentaron imágenes y un diagnóstico extenso sobre las terribles condiciones de detención que sufren los presos bonaerenses. A su turno, el Subsecretario de Política Criminal e Investigaciones Judiciales de la provincia César Albarracín, negó las denuncias formuladas por las organizaciones.

El contraste entre la denuncia y la voz oficial impactó a los comisionados presentes en la audiencia, quienes reclamaron al representante del gobierno bonaerense que reconociera si las imágenes presentadas correspondían a casos reales. Ante esta pregunta, Albarracín debió admitir la veracidad de esas denuncias. Escobar Gil preguntó también por las políticas públicas implementadas para mejorar "la dramática situación en que se encuentran las personas privadas de libertad" en la provincia e indagó sobre el cumplimiento de las recomendaciones efectuadas luego de su visita. Albarracín no respondió de manera clara. Tampoco pudo contestar las preguntas de los otros comisionados, que apuntaron a las investigaciones judiciales y administrativas por los casos de tortura y muerte de detenidos, y a las políticas específicas para personas LGBT privadas de libertad.

Resultó preocupante la ausencia del gobierno nacional, que debió haber estado representado por funcionarios de la cancillería. El Estado Federal es responsable ante la Comisión Interamericana por las violaciones de derechos humanos que se producen en cualquier lugar del país. Su ausencia pone de manifiesto la imposibilidad de justificar la situación de los detenidos en las cárceles y comisarías bonaerenses.

En la presentación, cuyo resumen ejecutivo adjuntamos, la CPM y el CELS remarcaron que de acuerdo con los datos del Consejo de Defensores Públicos de la provincia el índice de sobrepoblación de las cárceles bonaerenses es del 92%. Es decir que el sistema estaría alojando a casi el doble de los detenidos que podría alojar, si se aplicaran los parámetros internacionales de plaza carcelaria. Las organizaciones afirmaron también que existe un patrón estructural de violaciones de derechos humanos en los lugares de detención, que se traduce en torturas extendidas, malos tratos y condiciones inhumanas de detención.Por último, el CELS y la CPM pidieron una intervención activa de la Comisión Interamericana para garantizar la implementación de políticas públicas orientadas a seis objetivos fundamentales:

1. Establecer criterios oficiales acorde con el principio de trato digno para determinar el cupo penitenciario y sancionar una ley de control de la sobrepoblación.

2. Sancionar e implementar el Mecanismo Nacional de prevención de la tortura y el Mecanismo provincial.

3. Desarrollar una política de producción y acceso a la información sobre la situación de las personas privadas de libertad en la provincia y eliminar los obstáculos que hoy existen para contar con información pública.

4. Implementar políticas de prevención y sanción de la tortura, los malos tratos y la violencia intramuros y un programa efectivo de protección de víctimas y testigos de tortura.

5. Establecer un sistema de salud penitenciaria que reduzca las muertes por enfermedades evitables y asegure un trato digno a los detenidos e incorporar ese Área al Ministerio de Salud provincial.

6. Impulsar una reforma estructural del Sistema Penitenciario Bonaerense.

A lo largo de los últimos 10 años la CIDH ha monitoreado de manera permanente la situación de las personas privadas de su libertad en Argentina, por considerar que éste es uno de los principales grupos sobre los que se focalizan las violaciones de derechos humanos en el país.

En la audiencia de hoy estuvieron presentes los comisionados José de Jesús Orozco Henríquez, Luz Patricia Mejía, María Silvia Guillén y Rodrigo Escobar Gil. Susana Méndez y el Dr. Roberto Cipriano García, Coordinador del Comité contra la Tortura representaron a la Comisión por la Memoria. Del CELS estuvieron por su director ejecutivo Gastón Chillier y su directora ejecutiva adjunta Andrea Pochak.

Contacto en EEUU: Dr. Roberto Cipriano García, Director del Comité contra la tortura de la CPM 0221-15-601-7695

Prensa en Bs As: Violeta Burkart Noe 156-520-5490

La COMISIÓN POR LA MEMORIA está integrada por:

ADOLFO PEREZ ESQUIVEL - HUGO CAÑON - LAURA CONTE - ALDO ETCHEGOYEN - ALEJANDRO MOSQUERA - VICTOR MENDIBIL - ELISA CARCA - MAURICIO TENEMBAUM - ROBERTO TITO COSA - DANIEL GOLDMAN - MEMPO GIARDINELLI - ELIZABETH RIVAS - MARTHA PELLONI - VICTOR DE GENNARO - EMILCE MOLER - FORTUNATO MALLIMACI - SUSANA MENDEZ - LUIS LIMA - VERONICA PICCONE - CARLOS SANCHEZ VIAMONTE, entre otros.

Fuente: http://www.agenciawalsh.org/aw/index.php?option=com_content&view=article&catid=72%3Apll&id=6447%3Acomision-interamericana-de-derechos-humanos&Itemid=114

Torturas en la cárcel de Devoto

Torturadores al banquillo

Miércoles, 30 de Marzo de 2011 15:59

(AW)Al cierre de esta edición, se desarrollaba el juicio oral por hechos de tortura perpetrados en el Complejo Penitenciario Federal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (ex Unidad 2 de Devoto). La Audiencia tiene lugar en el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 4 (Talcahuano 550 6to piso Oficina 6115 y continuará el 4 próximo 4 de abril). Los represores Maximiliano Carlos Barresi y Néstor Iñiguez en el banquillo.

En dicho debate se procesa a los agentes del Servicio Penitenciario Federal Maximiliano Carlos Barresi y Néstor Iñiguez por los hechos de la madrugada del 3 de julio de 2007, día en el que un grupo de detenidos ingresó a la unidad mencionada. En la ocasión, fueron sometidos a una "Bienvenida", práctica habitual por parte de los penitenciarios al momento en que una persona privada de la libertad ingresa a una cárcel.
La referida práctica consiste en una serie de golpes, patadas y diversos tratos humillantes, que configuran el delito de tortura. Las secuelas físicas de las víctimas de este caso fueron comprobadas mediante informes médicos, fotografías y otras constancias que constan en la causa. También se recogieron testimonios concordantes que resaltan el carácter habitual y sistemático del castigo asestado por el grupo de agentes que llevó a cabo el procedimiento de requisa a los recién llegados:

Testimonios contundentes
"Al ingresar a Devoto, (fui) derivado a un salón grande denominado "Leonera", junto con otros detenidos (.) Que la golpiza recibida es a manera de "bienvenida" (.) empezaron a pegarme en todas partes del cuerpo, incluso con algún elemento como por ejemplo, el palo de goma que utilizan los del servicio, lo mismo que a las demás personas"
Otra de las víctimas manifestó que "recibió lo que se denomina "la bienvenida", esto es, una serie de golpes de mayor o menor intensidad que el personal del servicio penitenciario aplica a los internos que ingresan al centro de detención."
Un tercero declaró que ". nos hicieron salir de la "leonera" en donde estábamos esperando, para pasar a un pasillo, donde desnudos nos obligaron a ponernos contra la pared, oportunidad en la que varios integrantes del servicio penitenciario federal comenzaron a darnos la "bienvenida", esto es, a darnos golpes por todas partes del cuerpo. En mi caso dos integrantes me daban trompadas en la zona del tórax y el abdomen, patadas en los tobillos y cachetadas en la cara y cabeza. Esa golpiza duró aproximadamente quince minutos. (.) recuerdo que a algunos, como por ejemplo a un señor de mayor edad, le dieron más cantidad de golpes y de mayor intensidad, llegando a vomitar sangre por la boca. Luego de esos quince minutos, fuimos llevados a otra leonera interna, donde nos hicieron esperar, para luego hacernos pasar de a dos por vez a un escritorio que había al final de la leonera y allí un funcionario del Servicio que creo recordar llevaba una camisa blanca, tenía un papel que te obligaban a firmar antes de hacerte ingresar en el pabellón de destino. Mientras este funcionario te hacía firmar, había cuatro integrantes más del servicio que me daban golpes por todas partes del cuerpo, a la vez que me obligaban a contestar preguntas que me hacían, bajo la fórmula o expresión "si Señor, no Señor".;
Un cuarto testigo señaló "Bajé solo hasta un lugar del que no recuerdo su denominación, pero que es donde se da la "bienvenida". Yo estuve ya detenido en otra oportunidad en Ezeiza y allí la "bienvenida" consiste en un leve cachetazo aplicado casi sin fuerza, en cambio, en devoto la cosa es mucho más violenta, sobre todo en los días en que hay un acontecimiento negativo, como ser por ejemplo, que pierda algún equipo de fútbol con el que simpatizan los integrantes del servicio (.) De la misma manera, si el detenido es extranjero, como en mi caso, la bienvenida en Devoto se pone más violenta. Además, el día de ingreso, varios de los integrantes del servicio tenían aliento a alcohol. (.) En la leonera hay un escritorio de metal donde había una persona sentada de la que solo recuerdo que era gordito, el que hacía las preguntas y a quien había que contestarle con la fórmula "si señor, no señor". En cuanto a los golpes que se propinaban allí, son de distinta forma. Se aplican patadas "voladoras", golpes con los palos que utilizan y de puño en cualquier parte del cuerpo.
Cabe destacar que usualmente las causas en las que se denuncian delitos de tortura y malos tratos, son archivadas poco tiempo después de presentada la denuncia. De esta manera, se asegura la impunidad de los funcionarios públicos que cometen estos delitos aberrantes.
El hecho de que la causa en cuestión llegue a instancia de debate es de suma importancia, así como su difusión y la asistencia a dicha audiencia.

Poesía desde el encierro

Presentación del libro
"Esta vez decido yo"
de Olga Guzmán

Jueves 7 de abril - 18:30 hs. en AMSAFE (Catamarca 2332)

Organiza: Comisión Antirrepresiva por los Derechos Humanos

cadhrosario.blogspot.com
guardia permanente: (0341) 155-882788

domingo, 27 de marzo de 2011

"Esta vez decido yo": Intervención de Ana, Compañera de Olga en la Unidad Nº 3

(AW) El 23 de marzo pasado se presentó en el Hotel Bauen, recuperado por los trabajadores, el libro "Esta vez decido yo - Poemas desde el encierro" de la compañera Olga Guzmán. Esta es la intervención de Ana, compañera del centro universitario de la Unidad Nº 3 de Ezeiza y amiga de Olga Guzmán.

Video:

Fuente: http://www.agenciawalsh.org/aw/index.php?option=com_content&view=category&layout=blog&id=152&Itemid=176

Alcira Daroqui habló de la poesía de Olga Guzmán

(AW) Intervención de la socióloga Alcira Daroqui en la presentación del libro de Olga Guzmán "Esta vez decido yo - poemas desde el encierro". La presentación se realizó en el Hotel Bauen, recuperado por los trabajadores. Olga se encuentra detenidad en la Unida Nº 3 de Ezeiza y participa activamente del centro universitario.

Video:
Fuente: http://www.agenciawalsh.org/aw/index.php?option=com_content&view=category&layout=blog&id=152&Itemid=176

jueves, 24 de marzo de 2011

La revista de los pibes del IRAR

El IRAR (Instituto de Recuperación de Adolescentes de Rosario), ubicado en zona oeste de la ciudad de Rosario, es una institución que pertenece a Justicia Penal Juvenil y que funciona como una cárcel para menores de entre 16 a 18 años que ingresan por haber cometido algún delito.
Haciendo un poco de memoria, es fácil recordar las frecuentes noticias en los diarios, más que nada locales, que ponían en primera plana a esta institución: Denuncias de condiciones Infra humanas para los adolescentes, denuncias de violencia entre ellos y con el servicio penitenciario, sin hablar del total desconocimiento por parte de la sociedad sobre qué era el IRAR y quiénes estaban ahí a dentro, más allá de los rótulos: el choro, el delincuente, etc.
Con la incorporación del Colectivo de Acompañantes Juveniles en 1999, de a poco esta situación se empezó a revertir. En un trabajo continuo, de día a noche, los acompañantes comenzaron a encarar la relación con los jóvenes desde otro paradigma, desde otra mirada; el pibe que está alojado en el IRAR, más que victimario, es la víctima de un sistema que los empuja al delito, a la droga y a la pobreza de la cual, muchos de ellos viven desde que nacen. El pibe que está en el IRAR, antes de ser delincuente o como se lo quiera estigmatizar, es un pibe, un adolescente que por razones concretas y objetivas, terminaron robando, delinquiendo, etc.
En concordancia a esta nueva mirada y al trabajo que se propuso el Colectivo de Acompañantes, en el IRAR ocurrieron cambios profundos que van desde la incorporación de diversas actividades a modalidad de talleres para los jóvenes, hasta cambios del orden subjetivo, y esto se expresa en la gran disminución de la violencia y mal estar de los adolescentes que transcurren sus días en el instituto, esperando la libertad.

Escuchá la nota

Entrevista emitida (20/03/2011) en Bárbaros 2011 por Radio Universidad Rosario, 103.3 mhz.

Para desatar lo que está hecho un nudo, para sacar a fuera lo que se siente…

La Revista “Desatando el Nudo de la Garganta” surge a fines del 2009, a partir de un trabajo conjunto entre algunos acompañantes juveniles, la Cooperativa de Comunicación La Brújula, algunos estudiantes de Comunicación Social y el docente Sergio Dutto, quien es el Director del proyecto. Cabe recordar que la revista salió seleccionada en un concurso de la Secretaría de Extensión de la UNR, hecho que le dio el primer empujón.
“Desatando surge en el marco del trabajo que venimos realizando con el Colectivo de Acompañantes Juveniles desde el ’99, y como proceso de trabajo, comenzamos a pensar qué tipo de prácticas o qué tipo de espacios de encuentro teníamos con los jóvenes”, comienza relatando Jorge De La Fuente, acompañante juvenil e integrante de la revista, al remarcar que la perspectiva y el objetivo de trabajo, apunta a encontrar un ámbito en donde los jóvenes se puedan expresar y poner sus palabras.
El proyecto de la revista finalmente se pudo concretar con la conformación del grupo de trabajo: “En un encuentro afortunado con la Cooperativa la Brújula, compusimos esta idea de hacer la revista desde el IRAR, escrita por los jóvenes”, puntualiza Jorge, al explicar que “Desatando” surge de una serie de encuentros con los chicos, a modalidad de talleres semanales en el IRAR. En sus palabras, el armado de esta revista es expresión de un proceso de trabajo que los Acompañantes Juveniles vienen realizando en la institución desde hace tiempo: “Cuando nosotros empezamos, el IRAR era una especie de cárcel y lo que nosotros intentamos hacer, fue generar otros tipos de espacios. Con la revista, nuestra idea era darle esa posibilidad, y los chicos se apropiaron con su voz, con sus escritos y empezaron a tener como práctica esto de escribir. De esta forma nació la primera edición, en junio de 2010”.
Según Jorge, “cuando el primer número salió a la calle, estuvo buenísimo, sobre todo porque el público al que apuntábamos, eran los mismos chicos, con la idea de que sean ellos mismos los que se lean, aún más pensando que entre sectores muchas veces no hay contacto, y los escritos de la revista era una forma de socializar”. Para Jorge la revista abrió camino a una experiencia más que interesante, generó un espacio donde los jóvenes se puedan reconocer entre sí con una misma realidad, con las mismas sensaciones.

SI ALGUIEN TIENE LA RESPUESTA POR FAVOR QUE ME LA DE...reza la primera edición de la Desatando

“Además, con la revista apuntamos a la familia de los chicos y esta experiencia también fue interesante porque los familiares pudieron ver que sus hijos podían producir otras cosas y no sólo problemas”, relata Jorge, quien además apunta que la Desatando, trajo aparejada una repercusión sorprendente para los acompañantes, por el hecho de abrir espacios en medios afines que se ocupan de la problemática juvenil desde otro lugar. “Todo esto nos dio la posibilidad de contrarrestar un poco la maquinaria mediática que existe y que habla sobre los chicos”, agrega Jorge al remarcar que “el proyecto les dio energía, tanto a los acompañantes como a los jóvenes, para seguir con esta iniciativa y seguir trabajando sobre la continuidad de las experiencias y no sólo desde la experiencia aislada”.
Jorge también se refiere a que, una de las cosas a la que se apunta con la revista, es al hecho de que empiece a ir gente al instituto que tenga un contacto natural con los pibes, en donde poder romper con la idea de reclusión: “Apenas comenzamos los talleres de la Desatando, a los chicos les interesó y con el tiempo se fueron metiendo más, porque se veían escribiendo, escuchando canciones; esto sirvió para bajar el grado de autolesión y de esta forma generar otra forma de expresión”, agrega Jorge, argumentando que la revista se creó como un espacio que permite, a los jóvenes, decir lo que sienten y lo que les pasa. De hecho, se pudo articular con algunas maestras de la escuela que funciona en el IRAR, para que algunas producciones que realizan en este ámbito, salieran también en la revista.
“Desatando, es este proceso de descubrimiento compartido, un descubrimiento nuestro hacia los chicos”, aclara Jorge, remarcando que el eje del proyecto, siempre tuvo que ver con que no sea una revista que hable sobre los chicos, sino que ellos hablen por si mismos, y finaliza: “Para nosotros fue un orgullo encontrarnos con un producto donde el 80% está hecho por los jóvenes; para nosotros el orgullo es ver la propia voz de los
chicos en papel”.

Descarga las ediciones online y conocé mas sobre la Desatando en: http://desatandoelnudodelagarganta.blogspot.com/

Fuente: http://brujulacomunicacion.com/index.php/barbaros-2011/otros-medios/51-otros-medios/149-otros-medios-desatando-el-nudo-de-la-garganta.html


martes, 22 de marzo de 2011

Balance (anti) carcelario 2010: Trabajo de la Procuración Penitenciaria Nacional

SITUACIÓN EN LAS CÁRCELES FEDERALES

"Otro de los indicadores de violencia que nos parece fundamental es el de fallecimientos en prisión. (...) Se destaca que no existe en el ámbito de la República Argentina ninguna otra base de datos pública sobre fallecimientos en cárceles federales. En este sentido, pareció oportuno generar un procedimiento estandarizado de investigación de fallecimientos en prisión que tenga por objeto el esclarecimiento y la documentación de todos los casos de muertes producidas en cárceles federales, cualesquiera que sean las causas y circunstancias presuntas de las mismas, tanto si son violentas como no violentas". Este fragmento, forma parte del extenso balance (2010) realizado por Francisco Mugñolo, titular de la Procuración Penitenciaria de la Nación, organismo defensor de los derechos humanos de hombres y mujeres privados de libertad.

Este abogado, de actuación destacada en la defensa de los presos políticos durante la dictadura militar, tuvo una pésima relación con los penitenciarios, fuerza a la que no llegó la constitucionalidad.
En tal sentido, cabe destacar que tanto Mugñolo como Ariel Cejas Meliare -segundo hombre de la Procuración-, fueron blanco de un complot urdido desde el Servicio Penitenciario Federal, en el que presos reclutados por el SPF debieron matarlos a cambio de beneficios de libertad anticipada o fugas acordadas. Así lo declararon 4 detenidos en sede judicial luego de arrepentirse y renunciar al hecho por miedo a ser ejecutados después de perpetrar ambos crímenes. En esa oportunidad, en 2008, al ser consultado
sobre el hecho el director nacional del SPF Alejandro Marambio Avaría , sostuvo que la fuerza que dirigía no quería matar a Mugnolo "porque Mugñolo ya está muerto".
Las constantes denuncias que llegan y se amplifican en la Procuración exhiben las tropelías de una fuerza represiva, que aún sostiene con empeño las prácticas de la dictadura militar.
Por su parte, Marambio dispuso por escrito que cada vez que el procurador ingrese a un penal se tome nota de los presos que entrevistaba, los pabellones que visitaba y hasta los penitenciarios con los que dialogaba en un claro intento de acallar las denuncias de muertes, tormentos, humillaciones y latrocinios mediante el terror.
Sin embargo, Mugñolo llama a seguir trabajando en "la exigencia
y promoción de los derechos humanos como un compromiso inclaudicable de este organismo del cual me encuentro a cargo".

Oscar Castelnovo

Durante el año 2010 la procuración Penitenciaria ha trabajado sobre algunos ejes temáticos que nos han permitido establecer los problemas más acuciantes en nuestras cárceles federales. Dichos ejes temáticos se definen en virtud de la gravedad de los derechos vulnerados.
Es así que como eje prioritario se ha establecido en trabajo en relación con los malos tratos y la tortura.
En el desarrollo de nuestra tarea se han identificado varios problemas que se presentan al investigar casos de tortura lo que se traduce en un número muy reducido de causas judiciales que llegan a juicio con imputación de personal penitenciario por malos tratos contra personas detenidas. Podemos enumerar los siguientes problemas:
• Dificultad de los testigos y las víctimas para prestar declaración
• Constatación de que los testigos y las víctimas son objeto de traslados intempestivos y arbitrarios con el objeto de dilatar la investigación
• Dificultad para identificar a los imputados, teniendo en cuenta la falta de uso generalizado de placas identificatorias, pese a su obligatoriedad legal (en este sentido la PPN hizo innumerables señalamientos y recomendaciones)
• Persecución legal por un tipo penal atenuado como son los apremios ilegales, en vez del delito de tortura. El Comité contra la tortura en su cuarto informe expresó al Estado Argentino su preocupación en este mismo sentido.
• Resistencias que presenta el Servicio Penitenciario Federal, ejerciendo una defensa corporativa de sus agentes
• Falta de compromiso en las investigaciones por parte de la agencia judicial

Algunas de estas dificultades fueron destacadas por el Comité contra la Tortura de la ONU con motivo del 4º informe periódico de la Argentina, lo que motivó la formulación de diversas recomendaciones. Varias de las recomendaciones han sido incumplidas, lo que probablemente motivará nuevos señalamientos de este organismo internacional cuando este año se presente el 5º informe periódico.

Ante esta situación, y en función del establecimiento como eje temático prioritario, la PPN ha llevado adelante las siguientes actividades en relación al tema de tortura:
• Desarrollo en el año 2007 de la investigación sobre malos tratos físicos y tortura en cárceles federales, publicada bajo el título de Cuerpos castigados. También se ha llevado adelante un seguimiento de dicha investigación en el año 2009 y 2010. La investigación se realizó en base a una encuesta realizada a 939 personas presas (varones y mujeres) en cárceles federales, lo que significa un 10.2% de la población carcelaria total. Los resultados obtenidos revelaron que el 64% de las personas presas habían sufrido torturas o malos tratos físicos en algún momento durante su detención. La investigación de la PPN instaló el tema en la agenda de debate público. En un primer momento algunos organismos relativizaron o cuestionaron las cifras señaladas por la PPN, pero luego ellos mismos crearon sus propios registros de tortura y malos tratos.

• Creación de un Procedimiento para la investigación y documentación eficaces de casos de tortura y malos tratos, establecido por la Procuración Penitenciaria de la Nación en base a los principios y criterios del Protocolo de Estambul. La investigación y documentación de los casos de tortura se efectúa previa conformidad de la supuesta víctima, mediante la firma de un "consentimiento informado", donde también se le pregunta si acepta ser revisado por un médico de la PPN para que constate las lesiones, así como si quiere presentar denuncia penal. Toda la información resultante se registra en la base de datos de casos de tortura y malos tratos investigados y documentados por la PPN. Como adelanto, podemos señalar que en el año 2010 se han abierto un total de 306 expedientes en aplicación de este Procedimiento, de los cuales 109 casos solicitaron a la PPN la formulación de denuncia penal.

• Creación del Registro de casos judiciales de tortura: En el año 2007, mediante la Resolución PPN Nº 89-07, se creó -en el ámbito de la Dirección Legal y Contencioso de la Procuración Penitenciaria de la Nación- el Registro de Casos Judiciales de Tortura. Se trata de una base de datos sonde se asienta información relativa a los procesos judiciales en los que se investigan casos de tortura y/o apremios ilegales. La existencia de esa clase de registro constituye una deuda pendiente del Estado Argentino en materia de lucha contra la tortura, tal como ha sido observado en diversos exámenes internacionales. En el año 2009 se relevaron un total de 370 causas judiciales de tortura y malos tratos, siendo casi el 60% denuncias contra el SPF.

• Creación del Registro Nacional de Casos de Tortura, junto con Comisión Provincial por la Memoria y el Instituto Gino Germani de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA: Al unificar los registros de tortura y malos tratos de la PPN junto con los del Comité contra la Tortura de la Provincia de Buenos Aires, se abarca más del 60% de la población detenida en la Argentina, puesto que el SPB y el SPF son los dos sistema penitenciarios más populosos del país.

• Sensibilización del Fiscal General del Estado y de la Fiscalía General de Política Criminal, con el objetivo de procurar una instrucción precisa a los fiscales dirigida al avance de la investigación en casos de tortura y malos tratos en contextos de encierro. A partir del documento elaborado por la Dirección Legal y Contencioso de la PPN, que fue remitido a la Fiscalía General de Política Criminal, el pasado mes de febrero de 2011 la Procuración General de la Nación aprobó el Protocolo de actuación del Ministerio Público Fiscal para la investigación de severidades, vejaciones, apremios ilegales y torturas.

Registro de muertes en prisiones federales

Otro de los indicadores de violencia que nos parece fundamental es el de fallecimientos en prisión. En el marco del Observatorio de Cárceles Federales se creó un Registro de la PPN de muertes en cárceles federales desde el año 2000 hasta la actualidad. A ello hay que agregar el establecimiento de un Procedimiento para la investigación y documentación de fallecimientos en prisión, aprobado mediante Resolución del Procurador Penitenciario nº 00169-08, de 18 de diciembre de 2008, aplicándose a las muertes ocurridas en cárceles federales a partir del 1º de enero de 2009.
Se destaca que no existe en el ámbito de la República Argentina ninguna otra base de datos pública sobre fallecimientos en cárceles federales, así como tampoco ningún protocolo para la investigación de los referidos sucesos.
En este sentido, pareció oportuno generar un procedimiento estandarizado de investigación de fallecimientos en prisión que tenga por objeto el esclarecimiento y la documentación de todos los casos de muertes producidas en cárceles federales, cualesquiera que sean las causas y circunstancias presuntas de las mismas, tanto si son violentas como no violentas.
Además del recurso a la violencia física, debemos mencionar una práctica emergente en los últimos años a la que recurre el SPF para el gobierno de la cárcel, que es la denominada "sectorización", consistente en el encierro de los detenidos en su propia celda durante muchas horas al día (en casos extremos hasta 23 horas de encierro) y la salida a los espacios comunes del pabellón en grupos reducidos. Es ésta una nueva estrategia generalizada de gestión de las cárceles mediante el aislamiento de los detenidos, que va en contra de la legislación y la jurisprudencia nacional e internacional de derechos humanos. Estrategia que, además, no logra evitar o reducir ni las muertes ni la violencia dentro de las cárceles.
La CIDH ha señalado reiteradamente que el encierro prolongado puede constituir un trato inhumano o degradante y que el aislamiento ocasiona un agravamiento de las condiciones de detención de los detenidos.
En función de ello, la PPN ha interpuesto diversas acciones judiciales. La más relevante es el habeas corpus presentado por el aislamiento impuesto a los jóvenes adultos, quienes pasaban 23 horas diarias encerrados en sus propias celdas. El caso fue rechazado en primera instancias y llegó a la Cámara Nacional de Casación Penal, que en un fallo favorable a la PPN ordenó la nueva tramitación de la acción judicial.
Por otro lado, este Organismo también ha documentado que son precisamente los jóvenes adultos quienes sufren en mayor medida las sanciones de aislamiento. Ello entra en contradicción con los principios y normas del derecho internacional y la legislación argentina, que establecen un tratamiento penitenciario acorde a su personalidad en formación, que privilegie la educación, la capacitación profesional y el afianzamiento de los vínculos sociales y familiares, puesto que se trata de un colectivo especialmente vulnerable.
También son considerados colectivos más vulnerables las mujeres y los extranjeros.
En el caso de las mujeres, podemos señalar que la PPN ha desarrollado, conjuntamente con el Centro de Estudios Legales y Sociales y la Defensoría General de la Nación, una investigación sobre mujeres en prisión que será presentada en la próxima Feria del Libro. En dicha investigación se destaca que la inmensa mayoría de las mujeres presas son madres de niños menores de edad, y se pone de manifiesto los efectos negativos de la cárcel sobre este colectivo, en términos de ruptura de vínculos familiares y desamparo de los menores.
Por cuanto se refiere a los extranjeros, son un colectivo que sufre diversas problemáticas, entre ellas son víctimas de actos de corrupción por parte de agentes del SPF, sobre todo en el caso de los extranjeros procedentes de países europeos que reciben fondos de sus consulados.
En cuanto a los problemas más graves del sistema carcelario, que constituyen un incumplimiento de compromisos internacionales relativos a la lucha contra la tortura y los malos tratos pasibles de generar responsabilidad internacional al Estado argentino, debemos destacar los siguientes:
• Tortura y malos tratos físicos: Prácticas sistemáticas de golpes a la población detenida por parte de agentes penitenciarios (en la investigación de la PPN el 64% de los presos encuestados refirieron haber sido víctima de estas prácticas).
• Otros tratos crueles inhumanos y degradantes: Persistencia de requisas vejatorias a presos y familiares, así como de aislamientos prolongados que agravan las condiciones de detención.
• Incumplimiento del plazo para la creación del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura previsto en el Protocolo Facultativo del Convenio contra la Tortura. Dicho Protocolo entró en vigor en junio de 2006, estableciendo un plazo de un año para la creación o designación del referido Mecanismo Nacional.
• Las Recomendaciones del Comité contra la Tortura al Estado Argentino con motivo de la presentación del 4º informe periódico, permanecen incumplidas, entre ellas, la investigación eficaz de los casos de tortura y la prohibición de requisas vejatorias a la población reclusa y sus familiares.

El Mecanismo Nacional de Prevención

Desde este organismo que represento mantenemos la convicción de que se requiere un mayor compromiso del Poder Judicial en la investigación de casos de tortura y malos tratos a personas detenidas. Es un camino de lucha permanente el dar a conocer pero a la vez seguir litigando en los diferentes juzgados a fin de procurar investigaciones eficaces que lleguen a buen puerto. Debemos destacar que hemos obtenido algunos fallos favorables, como recientemente en Cámara de Casación Penal en el caso de los jóvenes adultos antes señalado.
Además, resulta necesario incorporar las recomendaciones efectuadas al Estado argentino por parte del Comité contra la Tortura y otros organismos de Derechos Humanos. El Comité de Derechos Humanos del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en marzo de 2010 lamentó que la competencia del Procurador Penitenciario se limite a los internos comprendidos en el régimen penitenciario federal, lo que significa que valora muy positivamente a esta institución.
Por otro lado, es necesaria la aprobación por parte del Poder Legislativo del Mecanismo Nacional de Prevención previsto en el Protocolo contra la Tortura de la ONU. Hay un proyecto legislativo consensuado que ya tiene dictamen de la Comisión de Derechos Humanos. El proyecto prevé que la PPN sea el Mecanismo Nacional de Prevención para el ámbito federal.
Es absolutamente necesario seguir trabajando en procura de que los hechos de tortura y malos tratos que ocurren en nuestras cárceles federales se conozcan y se difundan en la sociedad pero, además, seguir trabajando responsablemente en procura del compromiso de todos los actores que de un modo u otro intervenimos en la ejecución de las penas privativas de la libertad respecto del absoluto respeto de los derechos de las personas detenidas en nuestras cárceles.
A su vez, seguir trabajando en la exigencia de que el tema de la tortura y los malos tratos sea un tema en la agenda de la defensa y promoción de los derechos humanos en nuestro presente.
Ese es el compromiso inclaudicable de este organismo del cual me encuentro a cargo.

Francisco Mugñolo
Titular de la Procuración Penitenciaria de la Nación

Fuente:http://www.agenciawalsh.org/aw/index.php?option=com_content&view=article&id=6396:balance-anti-carcelario-2010-en-el-trabajo-de-la-procuracio&catid=72:pll&Itemid=114